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REFLEXION CRITICA

¿Calidad o excelencia universitaria?

En el debate público sobre la educación universitaria y secundaria en Chile, ha venido pasando como contrabando conceptual e ideológico el concepto de calidad.  Se habla entonces, con frecuencia con demasiada liviandad, de calidad universitaria como si la educación superior pudiera asemejarse a la calidad y como si la educación univeritaria y los procesos académicos pudieran compararse con productos o servicios industriales y económicos.  Un extensa bibliografía ha logrado construir a lo largo de un siglo una amplia tipología de la calidad, aplicada a los más diversos procesos productivos y de servicios, al interior de una estructura industrial y de una economía de mercado.

ALGUNAS INTERROGACIONES SOBRE LA CALIDAD

La calidad aparece y tiene su orígen como un concepto proveniente desde el campo discplinario de la administración de empresas.  La apropiación cultural del concepto de calidad, ha sido un proceso paulatino, progresivo y expansivo, desde EEUU y Japón inicialmente acerca de la gestión de las empresas y corporaciones, hacia otros campos del desempeño productivo.

Una pregunta estratégica que debiera estar presente en este debate, es saber si el complejo problema educacional universitario y el mejoramiento de los procesos académicos a las que aluden las demandas estudiantiles y ciudadanas en el Chile de hoy, pasa por las diferencias existentes entre la noción de calidad o la noción de excelencia.

Creemos que debemos cuestionarnos la noción de calidad con la que se pretende analizar el proceso académico en una universidad.

¿El proceso académico que tiene lugar al interior de una universidad, es un proceso productivo, industrial?  ¿Los profesores y académicos son acaso individuos productores o factores productivos dentro de una usina y, por lo tanto, los alumnos universitarios son clientes de un mercado?  ¿Un alumno universitario egresado con altas calificaciones es un “producto de buena calidad”? ¿Un alumno universitario que se conforma con las notas mínimas para aprobar (4.0), sería entonces un “producto de mala calidad”?   ¿La sala de clases o el aula es una unidad productiva dentro de una industria?  ¿Cómo podrían medirse los niveles de rendimiento de una asignatura universitaria, el aprendizaje de un alumno o los efectos multiplicadores de un proyecto de investigación desde el punto de vista de su productividad?  ¿Bastaría con una serie de mediciones cuantitativas?  ¿Una asignatura de Etica Profesional… es productiva?

Debajo del concepto de calidad, subyace un fundamento ideológico definido.

Solo una poderosa matriz ideológica economicista y neoliberal, ha logrado hacer pasar este  sutil y formidable “contrabando ideológico” proveniente de las entrañas del capitalismo industrial estadounidense (Taylor, Ford, Edwards, Shewhart, Deming, Pearson) y japonés (Koyanagi, Ishikawa, Misuno, Asaka), a principios del siglo XX, que tiene por  contenido principal y propósito la fijación y la aplicación de un conjunto de estándares de administración, de recursos y tecnología que mejoren el proceso productivo y sus resultados o productos.

¿Es posible introducir coherentemente los criterios y estándares de la calidad productiva, a los procesos académicos y universitarios en los cuales el contenido principal son la producción, investigación y transmisión de conocimientos?

¿Son siempre completamente medibles y cuantificables las dimensiones cualitativas del proceso educativo universitario: la motivación, la voluntad y las ganas de aprender, la perseverancia, la lealtad, la probidad, la resiliencia…?

EXCELENCIA ACADÉMICA

En cambio, el concepto de excelencia universitaria, traduce una concepción efectivamente académica del proceso educativo dentro de una casa de estudios superiores, que supone el establecimiento de estándares crecientes de exigencias en el aprendizaje y en el conjunto del proceso de la enseñanza.

Hay que subrayar esta noción: la educación no es un acto único, no es un hecho que sucede en un espacio social o cultural fijo, único y determinado: la educación -desde una perspectiva sociológica- es un proceso, es una secuencia compleja de acciones que ponen en movimiento a un conjunto de estructuras y sistemas, de manera que lo que ocurre, por ejemplo, dentro del aula, es a la vez el resultado y el punto de partida del funcionamiento complejo de una estructura académica, administrativa, financiera, logística y tecnológica que sustenta la acción pedagógica que ocurre en la sala de clases.

La excelencia educacional universitaria ha sido definida mediante el concepto según el cual:  “…en relación con el educando individual, excelencia significa un desempeño realizado al máximo de la habilidad individual en modos que ponen a prueba los límites máximos personales en las escuelas y en el lugar de trabajo. En relación con las instituciones educativas, excelencia caracteriza a la universidad que establece altas o ambiciosas expectativas y metas para todos los educandos y luego trata en toda forma posible de ayudar a los estudiantes a alcanzarlas.” (National Comission on Excellence in Education. A Nation at Risk: The imperative for Education Reform. EEUU, Washington, 1983. The Cronicle for Higher Education).

Nos parece relevante poner el acento en el concepto de “poner a prueba los límites máximos personales” del alumno, que propone esta definición: ello significa que el alumno debe sentir, entender y asumir que el esfuerzo que se le va a exigir para que aprenda, que los recursos intelectuales que el profesor va a poner en juego en la sala de clases y en todo el proceso de aprendizaje, y que los estándares de exigencia y de evaluación que va a construir y aplicar la universidad, están dirigidos a “poner a prueba los límites  máximos personales” del estudiante, y no se debiera aceptar la medianía, la mediocridad, la copia o el mínimo esfuerzo posible.

Si queremos calidad, debemos rendir el máximo y la máxima calidad posible; y si queremos excelencia, debemos ser excelentes en la enseñanza, por un lado, y en el aprendizaje, por otro lado.  Así, la “regla de oro” de la excelencia académica podría ser que solo alumnos excelentes merecen profesores excelentes, y solo excelentes profesores merecen excelentes alumnos.  Pero ni la calidad ni la excelencia son criterios de discriminación, sino que de inclusión positiva exigente.

La Declaración Mundial de la UNESCO sobre la educación superior, de 1998, propone como misión de la universidad:

“a) formar diplomados altamente cualificados y ciudadanos responsables, capaces de atender a las necesidades de todos los aspectos de la actividad humana, ofreciéndoles cualificaciones que estén a la altura de los tiempos modernos, comprendida la capacitación profesional, en las que se combinen los conocimientos teóricos y prácticos de alto nivel mediante cursos y programas que estén constantemente adaptados a las necesidades presentes y futuras de la sociedad;

b) constituir un espacio abierto para la formación superior que propicie el aprendizaje permanente, brindando una óptima gama de opciones y la posibilidad de entrar y salir fácilmente del sistema, así como oportunidades de realización individual y movilidad social con el fin de formar ciudadanos que participen activamente en la sociedad y estén abiertos al mundo, y para promover el fortalecimiento de las capacidades endógenas y la consolidación en un marco de justicia de los derechos humanos, el desarrollo sostenible la democracia y la paz;

c) promover, generar y difundir conocimientos por medio de la investigación y, como parte de los servicios que ha de prestar a la comunidad, proporcionar las competencias técnicas adecuadas para contribuir al desarrollo cultural, social y económico de las sociedades, fomentando y desarrollando la investigación científica y tecnológica a la par que la investigación en el campo de las ciencias sociales, las humanidades y las artes creativas;

d) contribuir a comprender, interpretar, preservar, reforzar, fomentar y difundir las culturas nacionales y regionales, internacionales e históricas, en un contexto de pluralismo y diversidad cultural;

e) contribuir a proteger y consolidar los valores de la sociedad, velando por inculcar en los jóvenes los valores en que reposa la ciudadanía democrática y proporcionando perspectivas críticas y objetivas a fin de propiciar el debate sobre las opciones estratégicas y el fortalecimiento de enfoques humanistas;

f) contribuir al desarrollo y la mejora de la educación en todos los niveles, en particular mediante la capacitación del personal docente.” (UNESCO, La educación superior en el siglo xxi, visión y acción, Paris, 1998).

Un concepto de excelencia académica supone, por lo tanto, la aplicación de los más altos niveles de exigencia y estándares hacia todos los actores que intervienen en el proceso educativo universitario, desde el aula hasta la sala de exámenes, desde la teoría hasta las prácticas: exigencia y rigor para que los alumnos aprendan cada vez más y mejor, exigencia y rigor para que los profesores enseñen, exigencia y rigor para que los procesos académicos y administrativos sean conocidos y funcionen.

No es posible entender por lo tanto la excelencia sólo como una práctica docente (es decir, relativa a la función educadora de los profesores y docentes), sino tambien como un conjunto de exigencias a las que debe someterse el estudiante para probar su aprendizaje y para demostrar que merece ser promovido.  La excelencia académica en la universidad, es un atributo exigible a todos los que concurren al “acto educativo”, tanto directa como indirectamente:  alumnos, profesores, administrativos y directivos, siempre entendiendo que “yo exijo, porque me exijo“.

Manuel Luis Rodríguez U.

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Para saber más:

HISTORIA DEL CONCEPTO DE CALIDAD

concepto calidad educación universitaria

About Manuel Luis Rodríguez U.

Ciudadano, magallánico, patagónico.

Discussion

2 thoughts on “¿Calidad o excelencia universitaria?

  1. Que bién Manuel, tal cual como lo habíamos conversado, pero con un mayor desarrollo teórico. Gracias por entregar fuentes para consolidar el discurso. Mi consulta es, ante tanta desidia ¿Se entenderá la diferencia entre calidad y excelencia?
    Me quedo con la duda!!!!

    Posted by sebastián saavedra (@s_saavedra) | 8 de November de 2011, 4:50 PM
  2. Hello my friend! I want to say that this article is awesome, great written and come with almost all significant infos.
    I’d like to look more posts like this .

    Posted by Hildred | 7 de September de 2014, 1:24 AM

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PARADIGMAS EN EL SIGLO XXI

Este weblog propone un espacio intelectual comprometido con una reflexión crítica desde las Ciencias Sociales contemporaneas, en función del presente y en la perspectiva del futuro. Intentamos promover una búsqueda interdisciplinaria desde la Ciencia Política y la Sociología, acerca de diversos tópicos sociales, políticos y culturales de interés global. El diálogo crítico entre la razón y la ciencia, es posible a partir de una apertura intelectual y humanista para confrontar ideas e interrogar teorías, en una busqueda siempre pendiente de los nuevos paradigmas del siglo xxi.
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