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INTERROGACIONES, LECTURAS CRÍTICAS

El choque de dos iglesias

Las imágenes archirepetidas de la elección del pontífice católico en los grandes medios, nos trajeron a la memoria esas avalanchas mediáticas donde se pretende pontificar sobre la verdad o sobre la salvación humana.   El reciente evento mediático en el Vaticano, que todavía produce un conmoción multitudinaria deja al desnudo el choque de dos iglesias que no logran reconciliarse.

Por un lado, esa iglesia vestida de seda y púrpura, rodeada de candelabros de oro (oro americano, dicho sea de paso…) y de paredes de mármol brillante, esa iglesia oficial y milenaria, con sus rituales pesados y lentos, con sus silencios ensordecedores, sus relatos y oraciones en latín (el idioma del imperio romano hace 20 siglos atrás), esa iglesia monumental que actúa como un monumento inconmovible, con sus cardenales concentrados en rezar, mezclados entre ellos los purpurados que deben ser intachables y los que no lo son tanto.  Esa iglesia de pastores.

Y allá abajo, lejos, expectante, ansiosa, llena de alegría inocente, la iglesia de las ovejas y los corderos, la de las comunidades, la de las villas miseria, los barrios marginales y las favelas, que se compra la felicidad del nombramiento de un nuevo papa latinoamericano, pero seguro que no comulga con la rueda de carreta del “dad la riqueza a los pobres”.

Acto político del mayor significado político fue ese sorpresivo nombramiento de un argentino (para desagrado de los católicos ingleses) y que sigue la más perfecta continuidad de la institución católica desde la segunda mitad del siglo XX, de elegir “de corrido” y uno tras otro, a tres papas ideológicamente conservadores (Wojtyla, Ratzinger y Bergoglio), sin importar que el mundo ingresó a la post modernidad y la globalización.  No es una iglesia católica renovada que trata de mantenerse, es una iglesia conservadora que trata de protegerse, aun manteniendo en el siglo XXI el gigantesco poder patriarcal de una jerarquía que coloca a las mujeres en un incómodo lugar secundario, tal como el islamismo.

Cuando uno escucha al pontífice recien elegido hacer la metáfora del diablo y del demonio en la realidad mundana -¡…del siglo XXI…!!!- no queda menos que preguntarse si el demonio no habita tambien en quienes han cometido tantos abusos contra niños en tantos países del mundo y que la institución ocultó y negó.

En el ejercicio comunicacional del conclave y su elección reciente, vemos incluso el desconcertante choque de lenguajes: por un lado el lenguaje verbal del pontífice predicando la caridad, la humildad, la austeridad y hasta la pobreza, y el lenguaje visual que nos ofrece templos, altares, cálices, vestimentas, lámparas, mármoles, adornos y abundante parafernalia eclesial a un costo incalculable.

En el gigantesco andamiaje mediático de la escenografía vaticana  con el nuevo pontífice, las imagenes hablan demasiado fuerte como para negar la puesta en escena, la entronización del poder religioso y espiritual como herramienta de dominación (debajo del lenguaje de la humildad y de la austeridad) de una de las empresas religiosas más multimillonarias del mundo occidental.

Manuel Luis Rodríguez U.

pluma

About Manuel Luis Rodríguez U.

Ciudadano, magallánico, patagónico.

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PARADIGMAS EN EL SIGLO XXI

Este weblog propone un espacio intelectual comprometido con una reflexión crítica desde las Ciencias Sociales contemporaneas, en función del presente y en la perspectiva del futuro. Intentamos promover una búsqueda interdisciplinaria desde la Ciencia Política y la Sociología, acerca de diversos tópicos sociales, políticos y culturales de interés global. El diálogo crítico entre la razón y la ciencia, es posible a partir de una apertura intelectual y humanista para confrontar ideas e interrogar teorías, en una busqueda siempre pendiente de los nuevos paradigmas del siglo xxi.
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